jueves, 30 de noviembre de 2017

La lírica tradicional



Las jarchas mozárabes, las cantigas de amigo galaico-portuguesas y los villancicos castellanos son las modalidades de una lírica común  a toda la Península. En palabras de Menéndez Pidal, son como “tres ramas de un tronco común: el tronco de la lírica tradicional popular”. Se trata de breves cancioncillas que entona, normalmente, una mujer enamorada.

LAS JARCHAS 

Mirad esta estupenda presentación sobre las jarchas:

 
  
Como sabéis, las jarchas han llegado hasta nosotros porque poetas árabes cultos, al descubrir su belleza, decidieron incluirlas al final de poemas suyos: las moaxajas. Si tenéis curiosidad en oír uno de estos poemas, en este vídeo podéis escuchar una:



                       CANTIGAS DE AMIGO
Las cantigas de amigo también son textos donde la voz protagonista es femenina. Una mujer habla de su amor. Aquí tiene más presencia la naturaleza y, sobre todo, el mar. Por otra parte, no hay que olvidar el recurso “estrella” de las cantigas: el paralelismo, que produce ritmo y provoca la inmovilidad lírica: el tema no progresa, se repite. Aquí os dejo varias cantigas para que disfrutéis de ellas.
Podéis empezar con Ondas do mar de Vigo, de Martín Codax


 


 Esta otra cantiga se llama Mia irmana fremosa:


   


Tres moças cantavan d'amor (Cantiga de Amigo, s.XIII)


                  VILLANCICOS CASTELLANOS

Por último, los villancicos castellanos son canciones populares que datan del siglo XV hasta finales del XVII. Están escritos en castellano y comparten temática con las jarchas y las cantigas, aunque presenta una mayor variedad en los temas, destacando las albas (que cuentan el encuentro o la despedida de los amantes al amanecer), las mayas (que celebran la llegada del mes de mayo), los villancicos de vela, de trabajo, de serranas, las quejas de la malcasada...  Aquí os dejo algunos 

El primero es el titulado Al alba venid, buen amigo y se encuentra recogido en el Cancionero Musical de Palacio:



También del Cancionero Musical de Palacio procede este titulado ¿Qué me queréis, caballero?


  


 

sábado, 25 de noviembre de 2017

455 años de Lope de Vega

Google rindió un homenaje con su garabatear, al dramaturgo y escritor español Lope de Vega quien el día de hoy, cumple su 455 aniversario de nacimiento.
Lope de Vega es uno de los escritores más importantes del Siglo de Oro y, por extensión, de la literatura española. El llamado 'Fénix de los ingenios', 'Ingenio de España', 'Poeta del cielo y de la tierra' y hasta 'Monstruo de la Naturaleza', este último apelativo de Miguel de Cervantes a pesar del gran enfrentamiento que mantuvieron, renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que comenzaba a ser un fenómeno masas. De hecho, tiene tanta relevancia su figura que sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas.


En sus 73 años de vida se le atribuyen alrededor de 3.000 sonetos, tres novelas, cuatro novelas cortas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos y casi 2.000 comedias. Sin embargo, fue tan prolífico con la pluma en la mano como extremo en su vida y es imposible entender sus obras sin las mujeres. Fue desterrado de Madrid, participó en dos campañas militares, secuestró a una de sus amadas antes de marcharse, fue padre de numerosos hijos legítimos e ilegítimos, se casó dos veces, engañó a todas y hasta se hizo sacerdote para calmar, sin éxito, sus pasiones y, sobre todo, para garantizarse la vejez

Lope Félix de Vega Carpio nació en Madrid el 25 de noviembre de 1562. Hijo de una humilde pareja de montañeses cántabros del valle del Pas, vino al mundo poco después de que lo hicieran sus coetáneos CervantesGóngora, Mateo Alemán y Vicente Espinel. Tuvo otros cinco hermanos y aunque comenzó el colegio a los 10 años, fue un niño tan precoz que a los cinco ya sabía leer el castellano y el latín, y ya traducía y escribió comedias como ‘El verdadero amante’ y ‘La pastoral de Jacinto.








Lope de Vega
Lope de Vega SCIAMMARELLA

A los 15 años Lope de Vega ingresó en la Universidad de Alcalá de Henares para hacer el bachillerato, pero con la muerte de su padre, un año más tarde, empezó a dar muestras de su carácter altanero y al margen de las normas establecidas al huir de casa con su amigo Hernando Muñoz. A pesar de sus vaivenes, a lo largo de toda su vida mostró gran curiosidad por aprender cualquier disciplina de la vida y leyó e investigó en diferentes materias hasta sus últimos días.
El primer amor conocido de Lope de Vega fue María de Aragón (‘Marfisa’). Se enamoró de ella en 1580 y se convirtió en padre por primera vez cuando aún tenía 18 años. La niña, sin embargo, murió antes de cumplir los cinco años. Dos años después, en 1582, Lope de Vega se alistó en la expedición del marqués de Santa Cruz a las Azores. De vuelta de esta misión conoció al segundo gran amor de su vida, Elena Osorio (la 'Filis', 'Zaida' y 'Dorotea' de sus textos), que ya estaba casada con el actor Cristóbal Calderón. Lope mantuvo una apasionada relación con ella mientras escribía comedias para el padre, el empresario teatral Jerónimo Velázquez. Sin embargo, cuando Elena Osorio enviudó prefirió a un rico hombre de negocios antes que al dramaturgo, así que Lope, resentido, zanjó su acuerdo con el padre y escribió algunos libelos y versos contra ella y su familia.
En 1587 Lope de Vega fue encarcelado a causa de los escritos contra Elena Osorio, pero en prisión siguió redactando otros nuevos, lo que le valió una sentencia de destierro durante cuatro años y del reino de Castilla durante dos. Fiel a su espíritu mujeriego y conquistador, sin embargo, antes de salir de Madrid, raptó, con su consentimiento, a Isabel de Urbina (su 'Belisa'), con la que se casó en 1588.
A los 25 años Lope de Vega ya era lo que hoy describiríamos como un triunfador: un joven famoso y, probablemente, el mejor poeta dramático de España, a pesar de su destierro en Valencia. Pero de nuevo le tentó allí la aventura y, como si no pudiese o supiese estar quieto, se fue a Lisboa para embarcar como voluntario en la Armada Invencible. A su regreso a Valencia siguió creando las solicitadísimas comedias por aquella época, y también algunos romances. 

En 1589 murió su madre y, aunque jamás apareció en sus obras, ese hecho produjo notables cambios en su vida. Lope de Vega se fue a Toledo y entró al servicio del duque de Alba. Las muertes de su hija Antonia y, poco después, de su esposa Isabel de Urbina, al dar a luz a otra hija, Teodora, lo dejaron solo y triste al acabar el destierro, pero no tardó en volver a las andadas y fue procesado por amancebamiento. También ese año conoció a la actriz Micaela de Luján (que sería 'Lucinda' o 'Camila Lucinda' en sus textos) y conquistó un poco más de fama con el poema El Isidro y la Dragontea, donde narraba las correrías de Francis Drake, 'el Dragón'.

Para sostener este tren de vida y sustentar tantas relaciones e hijos legítimos e ilegítimos, Lope de Vega destacó por su orden y fuerza de voluntad a la hora de trabajar, convirtiéndose en un torrente de escritura, sobre todo en poesía lírica y comedias, impresas estas muchas veces sin su permiso y sin corregir. A los 38 años pudo, por fin, editar parte de su obra sin los errores de otros y se convirtió en el primer escritor profesional de la literatura española al pleitear para lograr derechos de autor sobre quienes imprimían sus comedias sin su permiso y consiguió, al menos, el derecho a la corrección de su propia obra.
En 1598, Felipe II, al borde de la muerte, decretó el cierre de los teatros invocando razones de moralidad. Lope buscó entonces sustento como secretario primero del marqués de Malpica y luego del de Sarriá (protector de Cervantes). Un año más tarde, cuando por fin se levantó la prohibición sobre los teatros, Lope de Vega compuso e hizo representar Bodas entre el alma y el amor divino. Pero siguió erre que erre con su azarosa vida amorosa paralela a la literatura y en esos años vivió con la actriz Micaela de Luján en Sevilla, Granada, Toledo y Madrid, mientras pasaba otras temporadas con su mujer Juana de Guardo.
En enero de 1610 Lope de Vega ingresó en la Congregación de Esclavos del Santísimo Sacramento y en septiembre compró la casa de la calle de Francos de Madrid (hoy calle Cervantes), donde vivió hasta su muerte. Unos días después, ingresó en la Orden Tercera de San Francisco, escribiendo sus Cuatro soliloquios. Las muertes sucesivas de sus hijos le apenaban profundamente, pero no pudieron, con su agitado ritmo creador, dando lugar a una época para nada sosegada pero sí artísticamente más notable. En 1614 Lope de Vega se ordenó sacerdote y el 29 de mayo de ese año ofició su primera misa en la Iglesia de San Hermenegildo en Madrid.
Pero la tranquilidad y seguridad que pretendió con los hábitos nunca llegaron y, tal vez acosado por una mujer, Lope huyó de Madrid y volvió a enamorarse, esta vez de Marta de Nevares (la 'Marcia Leonarda' de sus novelas, la 'Amarilis' de sus poesías y cartas), aunque también mantuvo relaciones con la actriz Lucía Salcedo, apodada 'la Loca'. Marta de Nevares, que estaba casada con un comerciante se convirtió en el último gran amor de su vida y comenzó un momento pletórico de creación literaria y éxito de crítica con El verdadero amanteLo fingido verdaderoEl caballero de OlmedoLa FilomenaEl mejor alcalde, el rey y hasta se representó ante la reina El vencido, vencedor.

Pero la vida para Lope de Vega siguió consistiendo en golpes en lo personal, que también empezaron a afectar a lo profesional: Marta de Nevares quedó ciega y sólo el ingreso en las Trinitarias descalzas de su hija Marcela lo alivió un poco. Algunas comedias fueron un fracaso y anunció que se retiraba del teatro. A pesar de todo, siempre dejó clara la rapidez con que escribía y que volvió a demostrar en 1631 con la representación de su obra La noche de San Juan, escrita tan solo en tres días y poco después El castigo sin venganza.


El 24 de agosto de 1635 Lope de Vega sufrió un desmayo. Al día siguiente, ya enfermo, aún pudo escribir un poema y un soneto, pero el médico de cámara de Su Majestad ya recomendó que le dieran el Santísimo Sacramento. El 26 de agosto hizo testamento y se despidió de sus amigos. El día 27, a las cinco y cuarto de la tarde, murió.En 1632 murió Marta de Nevares, el último gran amor en su vida, y es entonces cuando apareció la que muchos consideran su obra maestra, La Dorotea, donde cuenta sus amores juveniles con Elena Osorio para establecer el vínculo con la última pasión de su vida, su amor con 'Amarillis'. Dos años después escribió la que es seguramente su comedia final, Las bizarrías de Belisa.

Las honras fúnebres duraron nueve días y por petición de su hija sor Marcela, el cortejo pasó frente al Convento de las Trinitarias Descalzas, para depositar finalmente sus restos en la Iglesia de San Sebastián, en la calle de Atocha. Unos años después, los restos pasaron a una fosa común por falta de pago. 

Su producción literaria fue tan sobresaliente que incluso después de su muerte se siguieron publicando sus textos. El más destacado apareció en 1637, La Vega del Parnaso, donde se recogen los dos últimos poemas que escribió el 'Fénix de los Ingenios'.

Si pinchas AQUÍ podrás visitar su Casa Museo.Si quieres saber más su obra entra AQUÍ.

viernes, 24 de noviembre de 2017

La mujer en el refranero popular.Día Internacional de lucha contra la violencia hacia la mujer



El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea de la ONU declaró el 25 de noviembre como el Día internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer. Esta violencia es la forma más extrema de discriminación que existe y una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo.

Para Julio Casares "el refrán es una frase completa e independiente, que en sentido directo o alegórico y por lo general en forma sentenciosa y elíptica, expresa un pensamiento-hecho de experiencia, enseñanza, etc., a manera de juicio, en el que se relacionan por lo menos dos ideas" 

Los refranes son muy antiguos, tan antiguos como la Humanidad, ya que son una de las formas primitivas de la sabiduría popular.Son muchos y muy variados los refranes referentes a la mujer.

Aunque  algunos de los refranes recopilados destacan aspectos positivos como la bondad: 
"La mujer buena y leal, es tesoro real", "La casa sin mujer, es como mesa sin pan", la mayoría de ellos tienen un carácter misógino.


  A la hija mala, dineros y a casarla
 A la mujer barbuda, de lejos se la saluda
A la mujer casta, dios le basta
 A la mujer loca más le agrada el pandero que la toca
    A la mujer y a la mula por el pico les entra la hermosura
 A la mujer brava, soga larga
Al hombre casado, su mujer le hace bueno o malo
Al hombre de más saber, una mujer sola le echará a perder
  Al molino y la mujer, andar sobre él
Amor de madre, ni la nieve le hace enfriarse
Buen sol y mujer hacendosa, harán tu casa dichosa
Casa sin mujer y barco sin timón, lo mismo son
Con la mujer y el dinero, no te burles compañero
De la mala mujer guárdate y de la buena, no te fíes nada
De la mujer necia y parlera poco bien se espera
Debajo de la manta, tal es la negra como la blanca
 El melón y la mujer, malos son de conocer
En el modo de barrer se conoce si es limpia la mujer
.En mala mujer mucho mal puede caber
 Entre mujer hacendosa y hacendada, lo primero mas me agrada
   Ira de mujer, ira de Lucifer
La más hermosa de todas como las otras hace bodas
    La mujer aseada da tres vueltas a la casa y una a su cara
   La mujer buena y leal, es un tesoro real
  La mujer es avariciosa, para ser en lo suyo gastosa
   La mujer habladora, duelo tiene donde mora
    La mujer sabe sin maestro llorar mentir y bailar
   La mujer sea igual o menor si quieres ser señor
    La mujer y el vino sacan al hombre de tino
Lo que valga una mujer, en su casa y en sus hijos se ha de ver
   Madre, ¿qué cosa es casar? Hija, hilar, parir y llorar
   Mujer, viento y ventura, presto se muda

Actividades

 1. Subraya o colorea con distintos colores los refranes que se refieren a la mujer, los que hablan del hombre y los que aluden a las relaciones entre hombre y mujer.
2. ¿Qué imagen nos ofrecen estos refranes de la mujer y del hombre (forma de ser, actividades propias de su sexo)?
3. Evaluar los refranes del 1 al 4, señalando cuáles nos parecen: Aceptables (1), Anticuados (2), Inadecuados (3), Intolerables (4)
4. Estos refranes fueron creados hace mucho tiempo. ¿Siguen teniendo vigencia? ¿Seguimos teniendo ideas preconcebidas sobre el hombre o sobre la mujer? ¿Continúan existiendo actividades propias de cada sexo? ¿Existe discriminación de la mujer frente al varón o viceversa?
5. CREACIÓN:
a. Actualiza lingüísticamente un refrán que te parezca vigente por su contenido
b. Inventa un refrán que responda a la mentalidad actual sobre la mujer, el varón y la relación entre ellos.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Otro lugar,Otro tiempo: Héroes de la Antártida.

La conquista del Polo Sur fue algo más que la empresa personal de dos hombres, Scott y Amundsen,de espíritu aventurero. Ambos deseaban triunfar para honrar el nombre de su país. Pero en esta expedición hay otros "héroes", el Capitán de Dragones Lawrence Oates.


Lawrence Edward Grace Oates nació el 17 de marzo de 1880 en Putney, Londres, en el seno de una familia acomodada. Su tío, Frank Oates, era un destacado naturalista y explorador en África. Oates fue educado en Eton y comenzó la carrera militar cuando acabó sus estudios.
Con 18 años se unió al Regimiento de West Yorkshire y le tocó cumplir el servicio militar en la Segunda Guerra de los Bóer, en Sudáfrica.En 1902 ya era teniente y en 1906 fue ascendido a capitán. En el campo de batalla sufrió una herida de guerra; en concreto, recibió un disparo en el muslo izquierdo, lo que le dejó como secuela tener esa pierna unos 2,5 centímetros más corta que la otra.
La guerra acabó y al tiempo, el capitán Robert Falcon Scott empezó a organizar un viaje a la Antártida, el segundo suyo, con el objetivo de ser los primeros seres humanos en alcanzar el Polo Sur geográfico
La Royal Society y la Royal Geographical Society financiaban parte de la expedición, que fue bautizada como Terra Nova (es el nombre del barco que llevó a los expedicionarios a la Antártida), pero en esencia era una iniciativa eminentemente privada. Se seleccionó un equipo  de 65 miembros, pero además del perfil profesional de cada uno de los exploradores se valoró también la aportación económica que pudieran hacer   El capitán Oates fue seleccionado por su experiencia militar con caballos (Scott quería llegar al Polo usando ponis) y porque hizo una aportación de unas 1.000 libras esterlinas.
El viaje partió en 1910 y además tenía otros objetivos en el campo de la biología o la geología. La aventura se dividió en tres etapas, la última de las cuales era la de intentar alcanzar el Polo Sur geográfico, valiéndose de una serie de depósitos de alimentos y combustible que se iban dejando por el camino para facilitar la vuelta.


El capitán Oates, de carácter reservado, ya detectó alguno de los primeros problemas antes de llegar a la Antártida, en concreto de la poca idoneidad de los 19 ponis que había comprado Scott para la misión.  Los animales sufrieron muchísimo durante el trayecto por mar y, como luego se demostraría, eran una pésima elección para viajar por el Polo. Scott los eligió por ser capaces de llevar más peso que los perros, pero no tuvo en cuenta que necesitaban seis veces más cantidad de comida, que eran más pesados y menos resistentes. Este fue uno de los principales errores que condenaron la expedición; un fallo, por otra parte, que no cometió Roald  Amundsen.
Amundsen era un explorador noruego, experimentado en travesías por el Polo Norte, que casi al mismo tiempo que Scott decidió acometer la hazaña de alcanzar el Polo Sur Geográfico. Cuando los británicos supieron de esta intentona, la aventura se convirtió en una carrera.
Tras una serie de vicisitudes penosas  finalmente quedó un grupo de cinco exploradores con el objetivo de alcanzar el Polo Sur. Era el 4 de enero de 1912 y los elegidos eran el propio Robert Falcon Scott, Edward Wilson (físico, naturalista y ornitólogo), Henry R. Bowers y Edgar Evans (marinos) y Lawrence Oates.


Este grupo de cinco comenzó la marcha hacia el Polo, pero a los siete días, a unos 24 km del destino, vieron una bandera noruega, por lo que se dieron cuenta de que Amundsen les había adelantado. Al día siguiente (17 de enero de 1912) alcanzaron el Polo Sur Geográfico. En efecto, allí encontraron una tienda, algunos víveres, una carta destinada al rey de Noruega informando de la hazaña y una nota para el equipo británico. Todo llevaba allí 35 días, la ventaja que les sacó el noruego, que no sólo partió primero, sino que hizo el trayecto en bastantes menos jornadas.

"Querido comandante Scott: Como vd. será probablemente el primero en llegar aquí después de nosotros,puedo pedirle que envíe la carta adjunta al Rey Haakon VII de Noruega? Si los equipos que hemos dejado en la tienda pueden serle de alguna utilidad, no dude en llevárselos. Con mis mejores votos. Le deseo un feliz regreso. Sinceramente suyo. Roald Amundsen».

Sumido en la decepción, el equipo emprendió el regreso, que se complicó sobremanera por unas inusuales malas condiciones atmosféricas y por la falta de víveres. El más perjudicado era Edgar Evans. El escorbuto hizo aparición y Evans, que sufrió una caída con un golpe en la cabeza, falleció justo un mes después de haber alcanzado el Polo Sur.
Para el regreso tenían previsto hacer una media diaria de 9 millas, pero las congelaciones, el hambre y la sed les hicieron mella, de modo que apenas podían hacer 3 millas al día. Lawrence Oates empezó a empeorar. Tenía escorbuto y su herida de guerra se reabrió. Sufría severas congelaciones en manos y pies y apenas podía caminar. 
El capitán Oates pidió a sus compañeros que le dejaran atrás, pero estos rechazaron abandonarlo. Esta decisión fue probablemente fatal para el grupo, porque los retrasó demasiado.
La mañana del 15 de marzo de 1912 , Oates volvió a pedir a sus compañeros que lo dejaran en la tienda, pero se negaron y continuaron. Esa noche, la salud del capitán de Dragones empeoró dramáticamente. Así, en las primeras horas del 16 de marzo de 1912, Oates realizó un sobrehumano esfuerzo en la tienda para calzarse las botas, se puso en pie y pronunció la legendaria frase que le hizo pasar a la posteridad:
“I am just going outside and may be some time” (“Voy a salir y puede que para un tiempo”).
Wilson, Scott y Bowers comprendieron lo que quería hacer Oates y pese a que intentaron impedírselo, sus esfuerzos fueron en vano. El capitán Lawrence Edward Grace Oates, que al día siguiente hubiera cumplido 32 años, salió de la tienda con unas temperaturas de unos 40 grados bajo cero y se alejó para dejarse morir en las nieves eternas de la Antártida. Lo que nunca llegó a saber es que su sacrificio no sirvió para salvar la vida de sus compañeros.

El capitán Robert Falcon Scott escribió en su diario: “Sabíamos que Oates caminaba hacia su muerte… era el acto de un hombre valiente y de un caballero inglés” (el relato de esos días, reflejado en el diario del capitán Scott, fue recuperado por la expedición de rescate que salió en su búsqueda..

Los tres supervivientes reemprendieron la marcha pero el 20 de marzo les sorprendió una tormenta de nieve y ya casi no pudieron avanzar más. Desnutridos, enfermos, congelados y sin víveres, ya no les quedaba ninguna duda de que no saldrían nunca del Polo Sur.

Se cree que Bowers, Wilson y Scott fallecieron congelados el 29 de marzo, día en el que el capitán Scott realizó la última entrada en su diario: “Todos los días estamos dispuestos a partir hacia nuestro depósito a 11 millas, pero a la entrada de la tienda persiste un remolino de nieve. No pienso que podamos esperar nada mejor ahora. Perseveraremos hasta el final, pero nos estamos debilitando, por supuesto, y el final no puede estar lejos. Es una lástima, pero creo que no puedo escribir más. R. Scott. Por Dios cuida de nuestra gente”.


 Estaban, como bien calculó Scott, a sólo 11 millas del depósito de abastecimiento. 
Tras varios meses de tensa espera, un equipo salió en búsqueda de Scott y los otros cuatro exploradores. El 12 de noviembre de 1912 fueron hallados los cuerpos helados de Scott, Bowers y Wilson. En el mismo lugar se erigieron unos improvisados mausoleos con montones de nieve y dos esquíes a modo de cruces. Días después, el equipo de rescate buscó también algún rastro de Lawrence Oates, pero sólo hallaron su saco de dormir. El cuerpo del capitán de Dragones nunca apareció. Probablemente hoy, un siglo después de su desaparición, siga allí, incorrupto y congelado.

La figura de Lawrence Oates ha permanecido en el imaginario colectivo británico como el paradigma del comportamiento caballeroso, abnegado y sacrificado del que tanto hacen gala los ingleses. Hoy en día hay un museo dedicado a su memoria en Selborne, Inglaterra. Su saco de dormir está en el Museo del Instituto Scott de Investigación Polar en Cambridge. Además, hay un par de monumentos en su honor en otros lugares de Inglaterra.

 Como curiosidad, os diré que dos grupos de música españoles hacen referencia a su historia.
Uno es Mecano, con una famosa canción titulada Héroes de la Antártida, en la cual una de sus estrofas relata la decisión de Oates.





 Y la del grupo heavy asturiano Warcry y titulada Capitán Lawrence , que es más específica de la historia de Oates y que relata en primera persona lo que pudo pensar el joven oficial en sus últimas horas.

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿No te sale todavía bien el resumen? Trucos para redactar resúmenes sin saber redactar

Resumir un texto de manera correcta es primordial en la mayor parte de disciplinas. El ámbito académico, literario, divulgativo... todos ellos hacen uso del resumen a la hora de sintetizar las ideas y transmitirlas de forma ordenada. Sin embargo, y por muy básico que pueda parecer el concepto de resumen, saber cómo se hace un resumen de la mejor manera posible, puede resultar un tanto complicado. ¡La práctica es esencial en la elaboración de un resumen!




Sintetizar en una pocas líneas el contenido de un texto no es nada fácil y, desgraciadamente, Google poco o nada nos va a ayudar.

Si todavía no te "sale" bien hacer un resumen a pesar de estos trucos,os dejo estos otros 10 pasos y la ayuda de "unas plantillas".

1. Divide el texto en partes. Si un texto tiene párrafos le corresponderá una parte por párrafo. Si no tiene párrafos, fíjate en los conectores textuales para su división. Sobre cómo resumir un texto sin párrafos te recomiendo que leas el artículo de este enlace.
2. Asigna a cada párrafo una oración simple. Debes evitar escribir más de un verbo en cada oración.
3. Asigna a cada oración tres partes bien diferenciadas. Sujeto + Verbo + Complemento
4. Une las oraciones simples con un conector textual.
5. Elige un sujeto para cada oración.
6. Elige un verbo para cada oración.
7. Elige las palabras clave de cada parte. Debes elegir un máximo de ocho palabras y que sean, preferentemente, sustantivos.
8. Elige los conectores textuales que unirán las oraciones.
9. No pienses en el resumen hasta el final. Lo que debes hacer es ir construyendo una oración por cada párrafo o parte del texto.
10. Cuando tengas las oraciones simples, sólo te queda unir cada una de ellas con la ayuda de los conectores de la plantilla.


Descárgate la plantilla de las cuatro partes de un resumen en el siguiente ENLACE.

En un resumen, las plantillas te dan el 75% hecho y tú sólo tienes que decidir el 25% correspondiente a las palabras clave (azul).Simplemente eliges la opción de la plantilla que mejor se ciñe al contenido del texto. Si te ciñes a las plantillas conseguirás:
  • Escribir los verbos en tercera persona del singular del presente de indicativo.
  • Explicar el contenido en lugar de dar tu opinión.
  • Evitar copiar frases textuales.
  • Evitar proposiciones subordinadas.
  • Dar cohesión al resumen mediante los conectores.
  • Colocar las palabras clave después del verbo.
  • Evitar el uso de oraciones impersonales.
  • Evitar empezar el resumen con la preposición “En”.